Detrás de la resistencia casi nunca hay falta de compromiso
«Esta persona se está resistiendo al cambio.» La frase suena a diagnóstico, pero casi siempre esconde un juicio. Y debajo del juicio, muy a menudo, lo que hay es miedo.
«Esta persona se está resistiendo al cambio.»
Seguro que esta frase os suena. A lo mejor la habéis dicho. A lo mejor la han dicho de vosotros.
Detrás se esconde muchas veces un juicio: esta persona no está suficientemente comprometida con la organización. Y después de acompañar a muchos equipos en procesos de transformación, Federic y yo hemos aprendido que detrás de la mayoría de las resistencias no hay falta de compromiso.
Hay miedo.
Miedo, y no siempre el mismo
- Miedo a no estar a la altura.
- A perder el lugar que se ocupaba.
- A dejar de sentirse competente.
- A no entender hacia dónde va la organización.
- A no saber qué se espera ahora de mí.
Y ese miedo no se manifiesta igual en todas las personas. Hay quien necesita tiempo para comprender. Hay quien necesita participar. Hay quien necesita datos. Hay quien necesita hablar. Hay quien necesita sentir que conserva cierto control. Y hay quien, simplemente, necesita que alguien le diga: «es normal que esto te genere incertidumbre».
Porque la incertidumbre no afecta a todo el mundo de la misma manera. Nuestra historia, nuestra personalidad, nuestras experiencias previas y la forma en que solemos afrontar la vida condicionan profundamente cómo vivimos una transformación.
Las etiquetas cierran; la curiosidad abre
Por eso nos preocupa cuando etiquetamos rápidamente a alguien como «el resistente» o «la resistente». Las etiquetas cierran conversaciones. La curiosidad las abre.
Cuando dejamos de preguntarnos «¿por qué se resiste?» y empezamos a preguntarnos «¿qué necesita esta persona para poder avanzar?», la conversación cambia por completo.
No se trata de convencer. Ni de eliminar todas las dudas. Se trata de acompañar. De ofrecer sentido. De generar seguridad suficiente para que las personas puedan dar el siguiente paso.
Porque, en nuestra experiencia, una transformación sostenible no consiste en conseguir que las personas dejen de tener miedo. Consiste en crear las condiciones para que puedan avanzar a pesar de él.